
El viernes a las 7 y 30 horas, dejo de existir tras una larga dolencia a los 58 años, Daniel Albarracín “El Lagunero”, sin lugar a dudas el artista folclórico más representativo de Melincué (Nota de mmnet: Daniel Albarracín “El Lagunero” se hizo conocido por su parecido físico a Horacio Guarany, además de imitarlo cantando sus canciones. Su timbre de voz era asombrosamente parecido al de Guarany).
Fuente: http://www.diariofirmat.com.ar/
El velatorio se realizó en su pueblo, pero ocurrieron algunos hechos que dieron indicios que falleció mucho después de la hora señalada.
La sociedad mediática se volvió tan vertiginosa que considera una dilación innecesaria la agonía de los personajes y ha decidido suprimirla directamente. Una confusión o un diagnóstico de su deceso tomada a la ligera, sumó el dolor a la familia y hasta al muerto, si llegara a enterarse.
Ocurrió que mientras estaban en el velatorio algunas personas notaron que Daniel parecía que estaba durmiendo, notaban mucha naturalidad en su cara, sus manos y su cuerpo estaban con temperatura.
Pasaban las horas y estas manifestaciones a la familia seguían igual. Inquietud que llevó a una de sus hijas a consultar con un médico amigo y verificó que era una realidad con el pasar de casi diez horas ya no podía estar con temperatura su cuerpo.
Se le extrajo sangre y pasó algo inesperado que también estaba con temperatura. Como si ya no fuese suficientemente prematuro morir hoy en día a los 58 años, el Tino tenía todavía unas cuantas horas más a la vida.
Según relatos de sus familiares que mantuvimos contacto telefónico con este medio, velaron unas cuantas horas a su ser más intimo sin haber fallecido.
Sus restos fueron trasladados a la morgue judicial de Venado Tuerto para realizarle la autopsia y poder determinar con exactitud a que hora murió, pedido que hacen sus familiares.
Así, el hombre que supo ser cálido, sobrio, popular y nunca indigno en su trabajo murió dos veces, cuando no merecía morir ni siquiera una.
